Impotencia, melancolía, nostalgia, pena, amargura, soledad, decepción... Son cosas que crees que no sentirás más después de haberla sentido ya alguna que otra vez, pero esta vida da sopesas y siempre hay algunas que no gusta.
Esa sensación de que alguien en quien confías te suelta de la mano y empieza otro camino paralelo al tuyo, en el que tu no pintas nada, te elimina de su vida como quien borra un apartado de su libreta que está escrito a lápiz, como quien quema un recuerdo, como quien suprime un tiempo vivido, sentir que por más que intentas no perder la batalla, esta guerra ya está más que perdida, y tú más que vencido. Y sientes que no eres más que un simple recuerdo que se borrará el día de mañana, que esa persona no es más que la sombra de lo que fué, que ese cariño, ese amor, esa confianza que compartíais, se quedará en el olvido, se borraran y el viento lo hará volar como simples hojas secas del otoño pasado.
Intentaras salir de esto, pero el simple segundo en el que piensas que puede volver a ocurrir, se te quitan las ganas de creer en la sociedad, de confiar en ella, de posar una simple gota de esperanza en uno de los muchos pliegues que la unen, ya que sabes que más tarde o más temprano volverá a pasar y solo te quedará vació, y una frase que por siempre te acompañará y que podrás decir: "Me conformo con verte feliz"