Ese sentimiento de no saber que quieres, que te mata, que no sabes que hacer, ni donde ir, que no sabes por que piensas una cosa y a la vez piensas otra totalmente contraria, el momento en el que te paras a pensarlo, te mata, te deja K.O. no sabes por que ni como es posible que tu misma te hagas ese daño, como es posible que tu propio cuerpo y tu propios sentimientos te juegan malas pasadas, solo quieres descubrir que realmente sientes.
En ese momentos crees que el mundo se te echa encima, que todo se viene a abajo, que nada puede ayudarte, aunque si se puedas, te sientes como un pequeño barco en medio de un gran mar que no sabe a donde ir, en esos momentos, lo mejor es dejarse llevar por las olas y que el camino lo dirija el tiempo, no pensarlo demasiado, aunque puede ser algo difícil, no limitarse a una cosa, si no decidir conforme el tiempo te diga y sin que nadie influya en esos pensamientos, y que todo sea, lo más sincero que pueda, aclarar las ideas, y encontrarse a uno mismo, si no seria imposible saber lo que de verdad quieres.
Por eso pienso que lo mejor, es darse cada cual el tiempo necesario, para conseguir amueblar la cabeza y asi poder hacer las cosas bien.