Cuando estoy lejos de casa es cuando más cerca me encuentro de mí misma. ¿Que porqué? Por el simple y mero hecho de que es cuando dejo todos mis problemas guardados en mi casa, me olvido de ellos y los dejo atrás como si no existieran, y así poder disfrutar de mí misma, mimarme, quererme, relajarme y lo mejor y más importante de todo, saborear la vida minuto a minuto, segundo a segundo, sin pensar en nada más que no sea que quiero y que haré ahora mismo.
Pararte a pensar en como el aire te roza las manos o te acaricia la cara, sentir como dejas que los minutos corran pero no sentir que los pierdes, solo los dejas escapar de tus manos como si fueran pequeños granos de arena de una increíble playa de aguas cristalinas, sentir el beso del sol o la sonrisa de la luna por la noche.
Esa sensación es prácticamente increible, hace que todo los veas prácticamente perfecto....
Por eso si alguna vez quieres encontrarte a ti mismo, que es algo que te ayuda a ti mismo, y a los que te rodean, solo tienes que evadirte de este mundo, no tiene que huir de nada ni nadie ni desaparecer, solo tienes que pensar en ti mismo y degustar lo que la vida, la naturaleza te da, y lo más importante dejar los problemas escondidos en un cajón y llamar a ese cajón olvido.
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